18/3/14

Como me jode la filosofía



Como me jode la filosofía!
Horas en el liceo, escritos, orales, exámenes, papel  y tinta gastados para escribir sobre el “ser”, la “nada”, el “qué se yo”, el “que le va chache”.
Todo un alarde de algarabía.
Nos hablaban de filósofos pre y post socráticos, un montón de hombres cubiertos por sábanas, en alguna cueva, solo ellos y algún alumno, siempre hombres, haciendo declaraciones para que otros escribieran y con los años, nos ilustraran.
Eran raritos, solo se entendían entre ellos y se hablan entre ellos, las chicas fuera, a cocinas, limpiar y criar socratitos, pero de juntarse en las tertulias filosóficas, minga.
Parece que uno llegó a decir, “ solo sé que no sé nada “, y ya la pifió , pensé, porque  este algo sabía, no era que no sabía nada, no dijo “ solo sé que no sé nada de la vida “, no, metió el “nada”, quiere decir que ya sabía el concepto de “nada”, pero con seguridad fue el que inventó el término.
De ahí que ociosos, les daba por hacer cualquier joda, y de tanto amor a la sabiduría, idolatraban entes poderosos, que eran flor de jodidos, que lo mismo te arrancaban la cabeza con un rayo, como te dejaban de piedra con una mirada, como te agarraban de una pata y te metían en un tacho, y salías de ahí hecho un Aquiles.
También se inventaban que cuando morías, te ibas pa una cueva, que había un río y si no ibas con una moneda, el barquero no te cruzaba ese río,así que todavía muerto, encima te ahogabas, lo más retorcidos pa los pensamientos.
Pero no puedo ser tan injusto, estos estaban medio al pedo y les daba por eso, los peores fueron los que vinieron después, se sacaron de encima muchos dioses, se inventaron uno y pa que no estuviera solo ni fuera responsable de las calamidades que nos azotan, le encajaron el fardo al pobre diablo, porque de ahí viene eso, cuando ves a un desgraciado, decís, ”pobre diablo”, ¿como si es tan jodido podemos decir “pobre”?
Con el tiempo, se fueron reconvirtiendo, incluso entró a tallar alguna fémina, con la idea de darle más claridad al asunto, pero en algún caso fue peor.
Esto no es un comentario machista, aunque puede ser, pero viene a relación de lo que voy a comentar.
A comienzos del siglo pasado, nace en Rusia, antes de ser URSS, una niña, cuando estalla la revolución bolchevique, ya tenía 15 añitos, y una familia con algo de dinero.
Parece que los camaradas del soviet la dejaron pelada y esa chiquilla, sin un rublo y con el sueño de conocer  las tierras sagradas de la libertad y del imperio del cine, USA, Holliwood,solicito un permiso, y de alguna manera extraña, desde esa tierra gobernada por la “chusma bolchevique” y los proleta, se embarcó allá por 1926 para su destino soñado.
Parece ser que el permiso se le otorgó para ir a ver unos familiares, pensar todos los que tuvieron que exiliarse en embajadas para escapar del férreo control soviético, deportistas, intelectuales, artistas, se les llamó “disidentes”, “traidores”, de todo, pero esta jovencita y su familia
salió pidiendo permiso, permiso y se fue, como el final del cuento de Landriscina, raro para esos tiempos,  pero ese  es otro tema.
Con el tiempo, se convirtió filósofa, escritora y en una ferviente defensora e ideóloga  del llamado “egoísmo racional”, en pocas palabras, no se debe dar ni pedir ayuda, el altruismo queda abolido, la solidaridad, ni que hablar, solo loas al individualismo y el liberalismo.
El estado debe ser recortado, en todo aquello que sea ayudas sociales.
Hizo escuela, dejó un montón de seguidores que abogan por la reducción del estado, no la desaparición total, quitar servicios públicos como salud, educación, pero  manteniendo todo aparato represor y de seguridad, pero no del bien público, sino del bien privado, o sea ni más ni menos que mercenarios al servicio unos pocos, reprimiendo a unos muchos.
Esta dama se llamaba Ayn Rand, aunque en realidad era un seudónimo, pero eso poco importa, lo que importa es el legado, sus continuadores y su filosofía,  los peligrosos.
Son peligrosos porque a su forma de pensar y actuar, se les suma, una grado de hipocresía y cinismo, extremo, se hacen llamar “libertarios”, como que defienden la libertad de un todo y no la individual, forman partidos, crean “fundaciones” , llevan la “libertad de expresión” a países como Cuba, en forma de Pc´s portátiles, celulares,  pero nada dicen en el Bronx, Harlem, Omaha o los suburbios de de Londres, defienden la “libertad de culto”, pero la amiga Ayn era una dura enemiga de las religiones, porque no aceptaba ningún tipo de altruismo, además de ser una racionalista. 
Llevan a extremos tan dramáticos los intereses, individuales, de libertad, que poco les debe importar la existencia de traficantes de armas, drogas o seres humanos, después de todo, son libres de hacerlo, más si deja ganancias y más si el aparato represor utiliza algo de lo que producen.
Pero estos personajes, estos ideales  que ensucian el término libertad, libertario, están haciendo un hueco silenciosos en parte de la juventud, esa juventud que ve en el estado, un montón de burócratas acomodados, de políticos mentirosos, de dirigentes ociosos, de personajes que violan leyes, a su antojo.
En algunos casos no están equivocados.
Piensan que por decir cosas en voz alta, andar desnudo o fumarse un porro, eso ya les confiere libertad, no se dan cuenta de que la libertad y ser libertario es otra cosa, no es depender de nadie, ni de estado, ni de privado, que lo que hay que cambiar es la mente de los que no ven más que sus derechos y deseos.
No entienden que el cambio es por otro lado, acercando clases, no creándolas, no distanciándolas más, para que en un futuro, no existan más que las necesarias, por un tema de condición humana, no es malo tener ambición, quizás lo malo es ser ambicioso.
No todos tienen la suerte de nacer con capacidades especiales, de crecer y desarrollarse de la misma manera y con los mismos intereses, o condiciones intelectuales o físicas, no todos pueden ser “jefes”, “líderes”   o “regentes”, pero no tener esas condiciones naturales, nos hacen desechables o  inferiores.  

Por desgracia, hoy se junta el agua y el aceite, y entonces son “libres libertarios”, los egoístas individualistas o los más extremos socialistas y comunitarios o anarquistas, los dos extremos se unen en un mismo término, “libertarios” son los más acérrimos defensores del liberalismo capitalista y “libertarios”, se denominan, también, los más defensores del ideal anarquista.
Por eso, parafraseando a Discepolo, “ Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches, se ha mezclao la vida…”
Hoy día, no se sabe quién es quién, pero lo que cada vez estoy más seguro es que esos, tan disímiles en pensamiento, terminan por responder a los mismos intereses, el individual y no el general, terminan haciendo uso y abuso de palabras y términos, “libertario”, “popular”, ”liberal”,” unión”, etc, como de un gran juego de palabras, que marean y enturbian las mentes.
Se ve claro, Partido Popular, España, de derechas, Unión Popular, Chile, izquierda, Partido Nacional Socialista, Alemania, derecha extrema, Partido Liberal Libertario, Uruguay, derechas  o Unidad Popular, Uruguay, que nuclea nombres como, Intransigencia Socialista, Acción Popular, y Anarquistas, o Libertarios y se puede definir como, izquierda revolucionaria.
Ya vemos que lo “popular”, va bien en cualquier lado, incluso el socialismo, lo libertario no tarda es ser declarado, de un lado y otro, sin embargo, se supone que se es distinto, diferente, opuesto, quizás.
Juegan con promesas de difícil cumplimiento, enardecen ánimos, son los eternos “contras”, los que se niegan a todo, porque si no lo hacen, no son “libres”, reclaman espacios de discusión, pero cuando se les discute a ellos, salen con la porra, unos a otros se insultan gritándose “fascistas”, pero actúan como “fascistas”, todos esgrimen el mismo motivo por el que luchan, la libertad, pero de una forma u otra, la encierra, la recortan, la acotan, la utilizan y luego,  la violan, por lo que dejan de merecerla, por lo que no son creíbles.
Hoy muchos chicos, como en todos los tiempos, buscan alternativas en estos cantos de sirenas, y creen que por autodenominarse liberal o libertario, son realmente libres y no es así, son esclavos de sus propias contradicciones.
Que cosa rara esta, lo de la filosofía, se emparenta con la política y termina por enredar todo, por eso, lo del principio como me jode la filosofía!                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               

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