7/5/12

Sin dinero, no hay ayuda

Hace poco leí un artículo en el Semanario Voces y llegué a la conclusión de que era  demasiado para mi cerebro, porque había algo que se quería decir pero no conseguí entenderlo. La manera de describir la idea de la "derecha" es así desde hace ya muchos años, no de ahora, la descripción  hecha sobre la izquierda también es cierta, pero lo que no logro descifrar es donde está la solución. 


Cito textualmente parte del artículo: " Los remedios son clásicos. La marginalidad cultural se combate con trabajo y educación, o con educación y trabajo, como se prefiera. Y aun eso si se actúa sobre la población joven, porque buena parte de las personas ya encallecidas en la marginalidad será irrecuperable y habrá que asumirlo.
En síntesis, todo beneficio a personas física y mentalmente aptas debería estar ligado a la educación que reciban y al trabajo que realicen."

Un poco antes se describe a esos integrantes de la "marginalidad cultural", como los 
conocidos "Ni,Ni", muy de moda en España, aunque no vive los índices de marginalidad que se menciona en Uruguay. 
Si se cree, que no les hace bien la "ayuda social", porque no les crea hábito y responsabilidades,¿como poner en práctica, los "remedios clásicos"?, al menos de forma civilizada no se logrará que un joven de 18 o 20 años incluso menos, se dedique a estudiar y a cultivarse por el solo acto de quHe la sociedad se lo pida.
 Es por esto que comienzo mi comentario, esto es mucho para mi capacidad intelectual y de intuir soluciones. 
Yo humildemente creo que esto comenzó antes incluso del 2002, en el 2002 hecho raíces, pero no olvidemos que hay quién dice que algunas personas incentivaron la toma de predios municipales y con ello la creación de asentamientos precarios, y eso es anterior al 2002. No alcanzó con eso, quizás se debió seguir con la "toma revolucionaria" y con el trabajo social, de otra forma, con otras ideas, se podría haber interactuado así por ejemplo;  "mirá, vamos a sacarle unos terrenos a la intendencia, pero vamos a construir de a poco entre todos una comunidad", me parece que eso fue lo que faltó. 
Quizás ese sea un "remedio clásico", pero no ayudo en mucho, solo en crear más focos de marginalidad, se sacudió el mantel y las migajas fueron a parar a todos lados.
Por todo esto, mi humilde pero inmensa insensatez, me deriva a pensar que la primera desviación es económica, que deriva a la desintegración social y cultural, debemos convenir que generalmente las casas copadas y robadas así como los negocios, son en zonas periféricas, de clase baja trabajadora, es algo "normal", que donde menos recursos hay, los individuos más luchen y compitan  por ellos. Las mansiones y zonas exclusivas, generalmente cuentan con seguridad suficiente para que el delincuente elija la casa de Juan Pueblo, es más fácil. Por eso y sin que se piense que apoyo a Bordaberry, el tema de sanciones es inminente que cambie,las leyes contra el tráfico de drogas tienen que ser más duras e inflexibles, cuando saquemos de la calle al que trafica y sepa que no saldrá ni a ver llover, muchos pondrán las barbas en remojo, los jóvenes no tendrán la distracción del negocio fácil, cuando las colonias de reclusión sean centros de recuperación pedagógicos por el tiempo que sea necesario, ahí recién podremos ver la luz, mientras tanto, casi todo lo dicho en el artículo es cierto, pero los "remedios clásicos" requieren medidas antipáticas y tirar todos para el mismo lado.
No alcanza con lograr que se imputabilice cada vez más jóvenes, porque de seguir así, en unas décadas se pedirá a todo niño en gestación, de una mujer de bajos recursos se le fiche al nacer por posible delincuente.
Creo que la mejor manera de evitar estos problemas es erradicar la miseria, que la mayoría tenga acceso a lo básico, alimentación, vestimenta, y a una educación superlativa, de esa manera los índices de marginalidad caerán y con ella la delincuencia.
Para que eso suceda, la sociedad tiene que ser solidaria y el estado lo suficientemente activo para destinar dinero en las mejoras básicas.
A veces pienso que es imposible formar hombres y mujeres a partir de la miseria más absoluta, no solo económica, sino cultural, pero si el hombre a tratado siempre de sobrevivir, en las condiciones que muchos viven, hacen de su supervivencia una prioridad, dejando de lado todo aquello que no le acerque un plato de comida calientes o unos zapatos para tener los pies cubiertos.
 Perdonen lo tedioso de mi comentario. 
Como dicen por ahí, "enseñar a pescar no dar el pescado", pero no parar hasta que pesque y para eso hace falta ayuda económica, luego se podrá exigir, sancionar y presionar. antes es imposible.

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