7/5/12

SEXO, DROGAS, ALCOHOL Y EDUCACIÓN


SEXO, DROGAS, ALCOHOL Y EDUCACIÓN.

Sex, Drug and Rock and roll, esa vieja frase de una canción fue por mucho tiempo sinónimo de libertad o de rebeldía.
Hoy, podemos decir que el sexo es algo corriente y humano y hasta veces demasiado corriente y animal, las drogas son sustancias, algunas, naturales  y otros creadas en forma indecente y criminal en laboratorios, el alcohol también es algo natural que deriva de la fermentación de frutas o granos, pero también crea adicción. más "social", pero adicción al fin y al cabo.
Pero la educación es algo 100% natural, es algo intrínseco en el ser humano,  perono se necesita ir al la escuela para ser educado o recibir educación, mucho antes que existieran maestros, colegios, escuelas universidades, el primer ser humano daba y recibía un tipo de educación, es algo que nace con cada ser humano, nada más que necesita de su desarrollo y explotación.
La observación y el racionalismo de los primeros hombres lo llevaron a  comprender determinadas cosas que la naturaleza les brindaba, con esas experiencias  aprendieron y proyectaron  la enseñanza, que es donde se cimenta la educación, pero no es exclusiva de ese medio.
Aún donde no hay escuelas o donde abunda la alfabetización, como puede ser la selva, una cadena montañosa, donde no ha llegado la modernidad, aún ahí, hay enseñanza y educación.
En muchas sociedades que están más cerca del paleolítico que de las Guerra de las Galaxias  y su escudo de misiles, se sigue cultivando la educación, los viejos, son los sabios, los que instruyen, los que educan y trasmiten valores y misticismos.
Hoy en día, la cultura, la educación y la enseñanza, parece estar a el alcance de algunos grupos con ciertos privilegios.
Las familias trasladan la responsabilidad de inculcar valores básicos, a los educadores, estos sobrepasado por cargas, nuevas tendencias educativas y en casos por falta de empatía, cumplen con un horario de instrucción y nada más, pocos son los que van más allá de las aulas.
Pero no es de ellos la culpa de la caída cultural de las sociedades, el primer escalón flojo está en los hogares, se utiliza como amparo, que ahora las familias están más disgregadas porque hombre y mujer están fuera de casa y no aportan las horas necesarias para trasmitir hechos fundamentales en la formación de un ciudadano.
Yo que escuche a mi abuela y a mi padre mientras los tuve, aprendí que mi bisabuelo tenía una almacén de ramos generales, en el medio de la nada, y que mi bisabuela o pasaba pariendo  o enferma, que era analfabeta, que aprendió a escribir porque su esposo le enseño y sin embargo, dentro de un rancho de paja y terrón criaron hijos que sin ser eruditos ni próceres, ayudaron a formar  un país a imagen y semejanza, ellos tampoco tenían tiempo para acciones lúdicas con sus hijos, sin embargo lo básico de su educación salió de esas paredes y mi abuela me los trasmitió, por eso todavía digo, “con su permiso”, “bueno días” y todas esas frases que van desapareciendo como los años, porque la historia nos recuerdan hechos y también nos recuerda que antes , las mujeres y los niños iban primeros, pero no por machismo o por sexismo, sino por el simple acto de conservación de la especie.
Bien sabido es que madre natura nos  reparte más hembras que machos, por algo debe ser.
Ahora que se discute la legalización de drogas sociales y de laboratorio, se “ilegaliza” la educación en su primer bastión, la casa, los valores de mis hijos quiero que se los inculque un extraño con título de profesor, cuando  el señor se preparó para enseñar a sumar, restar o leer y escribir o historia, pero no a que mi hijo sea un ciudadano correcto.
Los educadores deben apuntalar las enseñanzas de la casa, aquellas que llevan a los hombre y mujeres a convivir con respeto, los unos por los otros, pero no puede detenerse en cada caso sembrar algo que debe comenzar desde el día 1 en que nace el niño.
Es obvio que con legalizaciones de las drogas o con la aceptación de los botellones como un acto o demostración  de libertad, o del sexo, sin sentido,  como un acto natural y sin perjuicios, esto ira a peor.
No pasa nada por tener sexo, como tampoco por beber, o por conducir un coche, el riesgo es cuando no se toman precauciones o se lleva el sexo al límite de lo aceptado, o se bebe en demasía por el acto irresponsable de beber y más aún cuando se conduce luego de beber.
Todo lo anterior se puede hacer, no es malo, pero con educación, con mesura, se debe entender que nuestros derechos terminan cuando comienzan los de los demás, que nuestros derechos van de la mano de nuestros deberes y que no todo lo “legalizable” tiene porque ser legal.

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